He encontrado la foto aquí, gracias a Dadanoias (lo leo por los artículos, lo juro), y casi se me saltan las lágrimas. Este es el bicho con el que jugaba de pequeño, el que yo tenía y tu no, por eso yo molo más que tú, chínchate. Su destino fue incierto, pero imagino que acabaría en el mismo lugar que el pinball, el scalextric y la gata.







