- ¿Está durmiendo, padre?
- No, que va hijo.
- Me acuerdo de madre, padre.
- Pero…pero ¿no te gusta la moto que te he comprao?
- Sí, si la moto es cojonuda, pero eso no tiene nada que ver. ¿Usted se acuerda lo que les decía en las cartas?, les decía, me apetece mucho verlos a los dos cuando vuelva, a los dos. A los dos decía yo, a madre y a usted. Y cuando vuelvo la ha matao. ¿Por qué la mató padre?.
- ¡Porque era muy mala!.
- ¡Pero hombre padre!.
- Es muy duro decírselo a un hijo, pero tu madre era muy mala. Yo he esperado a que estuvieses criado y a que tuvieses una buena ocupación, Pero ahora que tienes una plaza en Oklahoma, ¿Para qué quieres a tu madre?.
- No se, pero como tengo todo el año sabático por delante sin nada que hacer…
- ¡Pero para eso es mucho mejor una moto! ¡Una moto con sidecar para ver mundo!.
Aprovechando que estoy malito, un poco de risoterapia con una de las pocas películas españolas de las que me sé diálogos completos, Amanece que no es poco:
Por cierto, a ver cómo es el homenaje de los chanantes a este clásico…







