Creo que sería aproximadamente el 90 o el 91, y en verano, de vacaciones aquí. Unas vacaciones inolvidables, por temas que no vienen al caso en este blog (no me sean cotillas) y sobre todo porque la televisión del imperio emitió “La cosa”, de John Carpenter. No recuerdo haberla visto en ese momento, pero si recuerdo con viveza un trailer con una orgía de tentáculos saliendo de cabezas (¡no pinchéis ese enlace, por dios!); una visión indeleble para mi mente infantil-juvenil, sin duda. Desde entonces la película está en mi top one particular de pelis asquerosas, mitad odiada, mitad venerada (como se veneraría a un dios maléfico, rollo Cthulhu, claro).

Esta relación miedo-asco me permite volver a saturar el blog con otro youtubo (ya no sé ni cuántos van seguidos) , pero es que da la casualidad de que también tuve algún GI-Joe de pequeño, y la combinación entre ambos conceptos me ha parecido original. Directo desde El hijo del freakopata, La cosa versión muñequitos:


P.D.: Reflexión sociopolítica: ¿con qué jugarán nuestros tataranietos? ¿con muñecos del ejército popular chino?