Cine22/05/2008 23:05

El cine con cierta base fantástica utiliza un recurso bautizado por Coleridge en 1817 como “suspensión de la incredulidad”: esto es, llegado un cierto punto de la película, yo no soy tan yo como cuando entré por la puerta a ver la cuarta de Indy, soy un mero receptor de información tan empatizante (toma palabra, me pido royalties) con lo que me están contando que me lo creo, aunque sea inverosimil.

El problema de esta táctica es que en muchas películas los términos se confunden y pasamos a la “suspensión de la realidad”: o sea, que al quinto giro demasiado exigente del guión, mi mente vuelve a mi cuerpo, me doy cuenta de que estoy en el cine y el de al lado está comiendo palomitas, fíjate, ya son ganas, con la sed que dan, por eso tienes que comprar también un tanque de refresco, bueno, que al final es hielo y agua con polvitos y hay que ver que caro y “anda, mira, no les ha pasado nada”.

Ta tatataaa ta tataaa

Ojo, que no estoy criticando la película. Será que estoy mayor. Como Harrison Ford. O es eso o ya me dirán ustedes por qué me parece que las mejores escenas son las persecuciones clásicas en exteriores (y sin CGI, por dios) que se parecen más a las entregas anteriores. Y del ordenador, ya saben, el poder corrompe y el poder hacerlo absolutamente todo corrompe casi absolutamente todo lo que se hace. Pero sale Marion (daba para más) y el crío no esta mal. Ay, uno, que es un romántico.

Cine18/05/2008 13:05

Homenajeando la Serie Z que da título a este blog, aquí tienen una recopilación de películas cuyos derechos de autor han expirado y se pueden descargar desde archive.org, el arca de Noé de Internet. Aunque hay clásicos incontestables como M, el vampiro de Düsseldorf, El Gabinete del Doctor Caligari, o Rashomon, nosotros nos quedamos con nuestras favoritas: Jesse James contra la hija de Frankenstein, Santa Claus conquista a los marcianos o La novia del gorila (¿les suena el mono?)

Mi mono Amedio

Filias y Fobias, Música16/05/2008 13:05

Vivíamos compungidos, con el corazón en un puño, pensando si íbamos a ser lo suficientemente afortunados como para que esto durase, que no fuese un espejismo de tranquilidad para nuestros maltrechos oídos, nuestras esforzadas neuronas, nuestros violentados radiocassettes…

… pero todo ha sido en vano, la desgracia continúa. Nuevas caras para los mismos mensajes, y un nuevo album en preparación en Las Landas, nido habitual de otras actividades delictivas. Resistid, compañeros: la victoria será nuestra.

Sonidos varios, Música, Televisión11/05/2008 23:05

La música ha desaparecido prácticamente de la televisión, quitando esos bodrios de concurso que fomentan el karaoke. Y paradójicamente, junto con las actuaciones en directo, también desaparece la aportación más perversa y en ocasiones descacharrante de la televisión a la música: el playback.
(Seguir Leyendo)

Palabras sueltas, Parecidos razonables4/05/2008 13:05

La única parte divertida de las peleas es verlas desde lejos. Y son tanto más divertidas cuanto más elevadas o respetables son los rivales. Tomen este ejemplo: J. K. Rowling ha montado un pleito contra una editorial americana que quería publicar una especie de enciclopedia de Harry Potter (que me matice o me corrija el que quiera). Un asunto perfectamente gris, si no fuera porque la inglesa ha inyectado bastante melodrama, se ha quejado de un presunto plagio y ha pedido poco más que tarjeta roja y expulsión.

Pues hete aquí que Orson Scott Card, autor de El juego de Ender y sagas aledañas, sale de entre los arbustos con las uñas afiladas y ataca:

Rowling “siente que han robado sus palabras,” dijo el abogado Dan Shallman.

Caramba, yo siento que la trama de mi novela El Juego de Ender la ha robado J. K. Rowling.

Un chaval que crece en el seno de una situación familiar opresiva descubre de repente que pertenece a una clase de niños con habilidades especiales, que son educados en unas instalaciones de entrenamiento remotas donde la vida estudiantil está dominada por un intenso juego practicado por equipos voladores, y en el que este niño revela un talento excepcional y liderazgo innato. Entrena a otros niños en sesiones extra no autorizadas, lo que irrita a sus enemigos, que le atacan con la intención de matarle; pero es protegido por sus amigos, leales y brillantes, y se ve fortalecido por el amor de algunos de sus familiares. Recibe una enseñanza especial por parte de un hombre mayor de legendaria relevancia, que previamente había derrotado al enemigo. Se convierte en la figura crucial de la lucha contra un enemigo desconocido que amenaza al mundo entero.

Este párrafo cita sólo las similitudes más destacables entre El Juego de Ender y la serie de Harry Potter. Mi libro se publicó en Inglaterra muchos años antes de que Rowling empezase a escribir sobre Harry Potter. Se sabe que Rowling leía con avidez obras de ficción fantástica durante la época anterior a la publicación de mi libro.

Yo también puedo subir al estrado y llorar, señora Rowling y hablar de que me siento “personalmente violado”.

Y esto es sólo parte del artículo, pueden leerlo entero, echarse unas risas y hacer sus apuestas ¿Demandará George Lucas a ambos por plagio?

Filias y Fobias, Cine2/05/2008 10:05

El proyector R2-D2, visto en Gizmodo. La mejor parte, sin duda, es la de jugar a la Play tumbado en el sofá y mirando al techo.


Palabras sueltas

“No le cuente usted sus penas a sus amigos; que les divierta su puta madre”
–Antonio Gamero

A ver si se me entiende: llevo más o menos desde 1999 escribiendo tonterías en Internet y nunca he sentido la necesidad de hablar en primera persona singular. Osease, que ya me siento realizado hablando de las cosas que me apasionan y las que aborrezco, y con esos parámetros la gente que me lea puede hacerse un perfil mío; de brocha gorda, pero suficiente para lo que pretendo al escribir, que básicamente es molarme a mi mismo y poner en la red el mismo tipo de cosas que a mi me gusta encontrar cuando navego. Además, ser demasiado personal no me parece una buena idea, las cosas que uno escribe son losas de mármol inmóviles, y si aquí y ahora digo “mu”, quedaré registrado por siempre en los anales de Internet como el tonto que mugía.

Pero hoy voy a hacer una excepción, y voy a ponerme muy personal y muy emocional y muy visceral y muy me cago en la puta que los parió para dedicar este video a los elementos que han robado en el negocio de mi hermano y nos han jodido el día a todos.

Sólo a modo de experimento, a mi me parece que no me voy a sentir mejor por contarles esto, pero yo que sé, la gente que cuenta sus cosas dice que sientes alivio. Veremos.


Ah, por si no lo ven, el video es el clásico chanante “Hijo de puta, hay que decirlo más”. Pues eso.