Lo bueno de tener una cierta edad es que los recuerdos se diluyen, los posos malos caen al fondo y en la superficie sólo queda lo bueno. Tomen como ejemplo esta serie, El Valle secreto, un truño de tomo y lomo en coproducción hispano-franco-australiana. ¿A que se acuerdan con cariño de la cancioncita?


Pues los aussies nos la jugaron. Los mismos australianos que nos colaron el himno de Riego en un partido de tenis, nos habían colado ya el himno oficioso de Australia (con otra letra, eso sí) en una serie para críos. Waltzing Matilda, que es como se llama el original, es una canción muy popular por allá, hasta el punto de que estuvo a punto de ser elegida como himno oficial en una consulta popular en los 70. Lo cual da un rasgo muy definitorio del carácter australiano: la letra original habla de un vagabundo que roba una oveja y muere ahogado antes de que le coja la policía.

Por cierto, comprueben el poder del inglés: ¿Creen ustedes que la marca de ropa Billabong vendería tanto si tradujesen su nombre a Laguna o Estanque?