¿Por qué tenemos que saberlo todo? ¿Por qué todo necesita una explicación, una aclaración, una base científica? ¿No podemos vivir sin finales felices? Parecen preguntas retóricas, pero en Internet se encuentran las respuestas: 1) Porque sí, 2) Porque sí, 3) No.

Si no se lo creen, hagan memoria y recuerden una película tan evocadora (o racista) como Lost in Translation, con una adorable Scarlett Johansson (hoy no voy a poner foto, ya hemos cerrado la caja) y Bill Murray contenido a lo gran actor. La escena final era tierna por lo que se veía y por lo que se intuía. Un adios entre susurros. Bueno, pues hay gente a la que no le valen los susurros, y en este video procesan digitalmente el sonido para averiguar qué dicen.