El síndrome Fleetwood es una extraña enfermedad infecciosa, que se propaga sobre todo entre sujetos jóvenes con una dosis muy elevada de vida social, generalmente músicos, con un cierto talento y sobre todo éxito. Sus causas no están del todo ciertas, y aunque algunos apuntan a las drogas (siempre hay gente que va derecha a las drogas, se hable de lo que se hable), también parece influir el exceso de radiación, y los cambios que esta produce en los sujetos afectados. Radiación, entendida como “salir por la radio”.

Lo que siguen son unos ejemplos para que puedan ustedes distinguir a los aquejados de este mal, y cambien su opinión respecto a ellos: no son unos putos vendidos, sólo son unos enfermos miserables:

  1. Fleetwood Mac: el primer caso del que se tiene noticia, y que ha tenido el dudoso honor de bautizar la dolencia. Con una exitosa carrera trabajando el blues al estilo inglés, nada hacía presagiar un destino tan trágico. Pero en efecto, unos pocos años (y cambios en la formación) y el grupo capaz de cosas como esta:


    pasaba a perpetrar engendros de este calibre:


  2. Chicago: una vuelta de tuerca es la de los Chicago Transit Authority, un combo de Rythm and Blues como mandan los cánones. Aquí les tienen en plenitud, reivindicando su hombría:


    Este caso es de hecho más sangrante; no porque haya sangre sino porque esa hombría desapareció en años posteriores. La hombría y medio nombre de la banda; vean, vean…


  3. The Police: en su intento de buscar una cura, los especialistas han determinado que siempre hay un vector de la infección, un portador que es el que transmite el mal al resto de miembros del grupo. Esa teoría se ratifica en la persona misma de Gordon Matthew Sumner (o sea, Sting). Él solo fue capaz de acabar con la buena salud de su grupo. Aquí les tenemos, ajenos a lo que les espera:


    No contento con su disolución, Sting ha seguido propagando sus miasmas por el mundo, dando viva fe de la virulencia de este síndrome. Este vídeo es una pura yaga:


Fieles a nuestra vocación de servicio público, la semana que viene ofreceremos más (y mejor). Permanezcan atentos.