Música19/05/2007 12:05

A pesar de lo que puedan ustedes oir por ahí, el concierto que dieron The Who en Madrid el jueves pasado fue magnífico. Puede que el del año pasado fuese más lustroso, pero claro, al ser el primero había razones sentimentales de por medio. Y yo sigo opinando que no se va a escuchar nada mejor que Baba O’ Riley en el Palacio de los Deportes al menos en lo que queda de año.

The Who en Madrid (17/05/07)

En cualquier caso, todos nos quedamos un poco a cuadros cuando a la media hora se fue el sonido (justo cuando Roger iba a cantar “…who the fuck are you”, parecía que le estaban censurando), y yo enseguida me acordé del incidente más curioso en un concierto de The Who, la historia de Scott Halpin.

Antes de un concierto en San Francisco en 1973, Keith Moon (la reencarnación del diablo de Tasmania a la batería) se tomó una dosis de tranquilizante para caballos. Esto, que era bastante normal para sus estándares, hizo que se desmayase mientras el grupo tocaba Won’t Get Fooled Again. Unos roadies se lo llevaron, le dieron una ducha y a la media hora parecía listo para volver a tocar. Pero mientras interpretaba Magic Bus, volvió a perder el conocimiento. El grupo siguió tocando sin más percusión que la pandereta de Roger. Tras un par de canciones, Pete Townshend preguntó al público:

¿Hay alguien que sepa tocar la batería? ¡Me refiero a alguien bueno!

Scott y un amigo estaban en las primeras filas, porque habían llegado 13 horas antes del concierto para coger un buen sitio. Al oir esto, el amigo de Scott gritó “¡Él sabe!” llamando la atención de Bill Graham, el promotor del concierto. Scott subió, se tomó un lingotazo de Brandy para calmar los nervios y tocó unos 15 minutos con sus ídolos.

Música13/05/2007 23:05


El último single de U2, Window in the Skies, es un homenaje a los artistas favoritos del grupo, y un reto para los fanáticos como yo de los pequeños detalles.
Después de confeccionar mi lista con las caras que lograba identificar, he tenido que rendirme en demasiados casos. Menos mal que Internet (y este blog sueco) han aliviado mi angustia (por cierto, parece que los irlandeses y yo compartimos gustos):
(Seguir Leyendo)