Sonidos varios, Música29/03/2007 23:03

Tanto navegar por Internet le hace a uno recapacitar sobre su relación con los medios. Al igual que ahora miro la web en exceso, veía tele en exceso cuando era pequeño y escuchaba radio en exceso cuando era joven (ya no lo soy, lo he asumido). Pero ¿qué hay de malo en la radio? Hay de malo, y mucho en radiofórmulas como Los Cuarenta Criminales, pero yo no escuchaba eso. Yo escuchaba radios pirata.

Hay que decir que la palabra pirata se ha devaluado en exceso, y posiblemente la SGAE tenga ya una patente (¿se imaginan? Ramoncín cobrando cada vez que se menciona la palabra “pirata” o “piratería”. Algunos pueden pensar que esto ya es así). El apelativo más común ahora mismo es el de Radios Libres, que viene a ser como no decir nada. Pero de entre estas radios, hay tres que recuerdo con especial cariño:

  1. La Cadena del WC: recientemente ha vuelto a emitir, supongo que asociada a todo el revival de lo que huela a movida, años 80 y esas cosas. En realidad, la cadena del WC es menos mía que herencia de mis mayores: en su época de gloria yo levantaba pocos palmos del suelo. Aún así recuerdo momentos geniales de radio, como comentar en tiempo real la película que estaban dando en la tele (Sábado Cine en la primera cadena ¿se acuerdan de cuando había Sábado Cine? ¿y de cuando la primera se llamaba así para diferenciarse de la segunda?)
  2. Onda Nada: la primera radio pirata que descubrí personalmente (y esta era genuinamente pirata). El nombre era una broma bastante obvia a Onda Cero, de la que se separaba en sólo 0,4 MHz; imagino que no se podría escuchar a demasiada distancia. El programa estrella se llamaba modestamente Basura, los sábados por la noche, y consistía en más o menos anarquía total: llamadas, música, escatología y sobre todo, More than words. Una y otra vez, repetida hasta la saciedad. Con las limitaciones que se le suponían, Onda Nada no tardó en desaparecer, y fue sustituída (en mi dial) por…
  3. Onda Latina: la radio más fina, la emisora diferente. Esta sí que es una radio, radio (radio libre) y de hecho ha sobrevivido 20 años. No sé por qué motivo extraño llegué hasta este dial, pero lo cierto es que se sigue manteniendo entre mis presintonías. La culpa la tienen programas míticos para mi y posiblemente para nadie más: Terciopelo Azul (Gregorio Belinchón, Gorka Magallón y Lía Moya hablando de cine e ilustrando al personal), La Ostra Azul (culpable de algunos de mis mantras personales: “¡Elton John es el anticristo!”), Cruce de Caminos, Bajo el Zeppelín… pero sobre todo por sus inenarrables espacios de continuidad musical. Cintas grabadas una vez y repetidas cien mil, a modo de propaganda (¿he mencionado la relación de la emisora con el PCE?) y en las que el inefable Palomo desgranaba su amor por la música que “no se encuentra en tiendas”. Gracias a esos espacios servidor descubrió multitud de cosas:
Música26/03/2007 23:03

La prensa musical británica es la inventora de un género propio que se basa en la exageración. Cada semana (más o menos) aparece el “nuevo grupo del siglo / más grande que los Beatles /etc”. Obviamente su periodo de vida está limitado a esa semana, lo que le deja un escaso margen de maniobra.

De modo que son pocos los elegidos que llegan al estatus de supergrupos. Y de todos estos, se puede decir que la tendencia ha cambiado. La moda últimamente no consiste en destrozar habitaciones de hotel o en acumular condenas, sino en intervenir en foros económicos o en casarse con estrellas de cine. Resulta aleccionador volver la vista atrás y recordar lo que una banda como Queen era capaz de montar (según la revista Rolling Stone):

“Halloween, 1978. Queen se está preparando para celebrar una fiesta de una escala mucho mayor de lo que podría considerarse práctico, plausible o remotamente posible.

Su lema es Excess all areas (exceso en todos los campos). De hecho el cantante Freddie Mercury aseguraba haber acuñado la frase, y la reivindicación no parece descabellada. Tras Bohemian Rhapsody y los discos siguientes Queen se han convertido en la banda mas grande de la historia y del mundo. Pero no sólo son enormemente famosos, sino que también son absurdamente ricos y excesivos. El cantante se ha establecido como jefe de pista de las afamadas reuniones sociales de Queen. Cada uno de esos eventos es una Producción Freddie Mercury en la no se escatima en gastos. Y ahora ha decidido que la fiesta de lanzamiento de su nuevo album, Jazz, sea la más salvaje de la historia. Se había acordado un presupuesto de 290.000€, que fue convenientemente olvidado despues de que Mercury declarara:

Que les den a los costes, queridos. Dejadnos vivir un poco.

Han elegido un local, el Fairmont, un elegante hotel del barrio francés de Nueva Orleans. Han elaborado una lista de 500 invitados, que incluye a estrellas del rock y del cine, amigos y periodistas fieles a la banda. Han encargado la comida y la bebida: Ostras, langostas, el mejor caviar del mundo, barriles de cerveza… Lo unico que falta por organizar es el espectaculo. Según Bob Gibson, el promotor de Los Angeles encargado de los festejos de la velada,

Freddie decidió que quería invitar a un montón de gente de la calle para animar las cosas. Me pidieron que buscara a gente con un punto excéntrico, cualquiera que pudiera darle un poco de color a la cosa.

Encontró, entre otras cosas, un especialista en arrancar la cabeza de un mordisco a pollos vivos y a una mujer, que por una cifra cercana a los 100.000 dolares ofrecia autodecapitarse con una motosierra. No sin motivo la fiesta pasó a ser conocida como Sábado Noche en Sodoma. A medida que entraban en el hotel, los invitados eran recibidos por una tropa de enanos hermafroditas que servían rayas de cocaína en unas bandejas puestas en sus cabezas. La coca habia sido importada desde Colombia y Freddie había probado antes su calidad.

Entre las atracciones había camareros/as desnudos que pedían amablemente que las propinas no las dejasen en las bandejas sino que se las metieran por cualquier orificio corporal, mujeres de 150 kilos subidas en mesas fumando por cualquier agujero de su cuerpo, mujeres luchando entre higados crudos. Quienes visitaban los suntuosos baños de marmol, eran recibidos por una mamada bien de una chica o un chico.”

Palabras sueltas, Sonidos varios24/03/2007 02:03

El grito más famoso de la historia del cine es, sin lugar a dudas, el grito Wilhelm. En 1951, un ingeniero de sonido grabó en unos estudios los gritos cortos de dolor de un actor. La serie de seis gritos iba a ser usada en la película Tambores Lejanos, para una escena en la que un hombre es devorado por un cocodrilo. La grabación se archivó en la librería de efectos de sonido de la Warner Bros y se volvió a usar en una multitud de películas desde entonces.

Bastante tiempo después, otro ingeniero de sonido, Ben Burtt, se dió cuenta de esto. Consiguió localizar la grabación original (en una cinta etiquetada como “Hombre comido por cocodrilo”), aunque decidió bautizarla como Wilhelm, un soldado alcanzado por una flecha en la película La Carga de los Jinetes Indios, y que lanza el mismo grito. Desde entonces, Ben adoptó el grito como una especie de firma personal, y lo ha incluido en todas las películas en que ha trabajado, incluyendo las sagas de Star Wars e Indiana Jones.

Con el tiempo, se ha convertido en una especie de broma entre los responsables del sonido de Hollywood, especialmente en Skywalker Sound. Sigue apareciendo en cualquier película, y hay verdaderos fanáticos que lo han localizado en sitios tan dispares como Ha nacido una estrella (con Judy Garland) o una película de Goofy.

Y ahora, dénle al play y se harán una idea de la magnitud del tema:


Palabras sueltas

Amigos, amigas, compañeros, camaradas, tovarich, compatriotas, colegas, ¡romanos!, niños, niñas, jubilados, militares sin graduación, licenciados, doctores, curas, ministros, liberales, necons, fachillas, rogelios, socialdemócratas, drugos, ácratas, anarquistas, pijos, famosillos, asalariados, abrazafarolas, destripaterrones, parados, pasotas, okupas, hipotecados, deportistas, holgazanes, colchoneros, conformistas, internautas todos…

… buenas noches, bienvenidos, gracias por estar ahí.

Lo que seguirá a continuación es un compendio de lo primero que se me pase por la cabeza y la destilación de mis obsesiones más recurrentes. Ruido todo. Internet, vaya. Pasen y vean.